Ceremonia 2017

Discurso del Jefe Residentes egresado del Servicio de Terapia Intensiva,  Dr. Gonzálo Manuel Castaño:

 

Gracias a todos por darme la oportunidad de estar hoy aquí presente. Me gustaría también agradecer a todos los que me acompañaron durante estos años. Básicamente es el hospital entero, y familiares y amigos, pero me gustaría hacer mención especial al servicio completo de terapia intensiva, residentes, médicos de planta, coordinadores y jefe, y a todos los enfermeros y camilleros. No sería el mismo sin el apoyo y soporte que me dieron durante estos años.
Nada que valga la pena que llegue, llega fácil.
Y la residencia no lo es, no es fácil entrar, no para todos al menos, no lo fue para mí. Dedique mucho esfuerzo y sacrificio y, finalmente logre cumplir mi objetivo de ser residente del Hospital Alemán.
Ese fue el primer paso de muchos, seguir el camino de la residencia no es algo sencillo, requiere dejar atrás tiempo de ocio, con la familia y los amigos, y muchas horas de sueño (algo que van a extrañar seguro).
Van a dejar en segundo plano montones de cosas, y van a tener que dedicar esfuerzo mental y físico en formarse como profesionales y especialistas tal como eligieron.
Créanme que lo vale. Pasar por la residencia, aunque difícil, nos obliga a crecer como médico, ganar las aptitudes necesarias para ser especialista, pero también nos obliga a crecer como persona. Es la presión constante que nos hace adaptar y mejorar.
La residencia saca lo peor y lo mejor de cada uno. Aprendemos a manejar la frustración, el mal humor por la razón que sea o de encarar una guardia y que las cosas no salgan como uno esperaba. Se van a equivocar, aunque no quieran, y probablemente lo vuelvan a hacer, pero van a aprender de esa experiencia, y van a poder trasmitir ese aprendizaje a sus compañeros, y ellos a Uds.
Van a encontrarse con momentos en los cuales sientan que tal vez deberían haber estudiado gastronomía, haber puesto un bar en la playa o estudiado programación así trabajaban en casa en pantuflas, van a querer dejar todo y van frustrarse, créanme que van a pasar por momentos plagados de incertidumbre, donde la única certeza es que no están solos, están rodeados de gente que vivió y paso por iguales o peores situaciones, residentes de otros años, médicos de planta, jefes de servicio, enfermeros, camilleros, todo un hospital dispuesto a acompañarlos cuando los necesiten. Gente que puede darles una visión diferente de las cosas, y ayudarlos en esta etapa de la carrera.
Van a aprender a trabajar en equipo, con todas las personas que integran el hospital. Esto es tal vez lo más importante de la residencia, saber que todo el trabajo que hagan depende no solo de sus capacidades, sino de poder trabajar a la par con los demás que formamos este equipo.
Van a aprender a acompañar a los pacientes, a poner sus necesidades antes que las de Uds. y aunque muchas veces el resultado sea el más temido, van a haber logrado una enorme diferencia.
Aunque no lo crean, los años residencia por más difíciles y sacrificados, son los mejores años de la carrera. Así como van a pasar por momentos que van a preferir olvidar, van a guardar muchos más momentos y van a disfrutar realmente de lo que hacen.
Espero que, a pesar de lo difícil, aprovechen y disfruten de estos años que tienen por delante, porque no van a ser los mismos al final del camino, van a ser mejores, y por cada paso que den hacia adelante, asegúrense del que viene atrás este mejor que Uds.
Para los que les toca ser jefes, maximicen esa consigna, acompañen a sus residentes, denles el apoyo que necesiten, incentívenlos a disfrutar de lo que hacen, mostrándoles que Uds. también lo disfrutan, y que, aunque la situación los supere, Uds. están con ellos siempre.
Son parte de este hospital, una de las partes más importantes y toda la residencia depende de cada uno de Uds, y son uds los que tienen una responsabilidad importante, la tarea de dejar las cosas mejor que como las encontraron. No se queden en la comodidad, exíjanse para mejorar, trabajen para cambiar lo que merezca ser modificado y luchen para conservar lo que han ganado. Trabajen para que cada uno de los servicios a los que pertenecen sean mejores, como uds formando parte de ellos

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Porque finalmente la última unidad de medida de una persona no es donde se encuentra en momentos de confort y conveniencia sino donde se encuentra en momentos de adversidad y desafío.
Muchas Gracias
“The ultimate measure of a man is not where he stands in moments of comfort and convenience, but where he stands at times of challenge and controversy”. Martin Luther King, Jr.