Cáncer de piel: Crece la incidencia mundial del melanoma

Dra. Virginia Mariana González 

El melanoma ocupa el tercer lugar en frecuencia entre los diversos tumores malignos de piel. Su incidencia mundial se ha incrementado exponencialmente en las últimas décadas, más que cualquier otro cáncer.

Puede aparecer a cualquier edad aunque es más frecuente luego de los 50 años, pero actualmente afecta a  personas cada vez más jóvenes (20-40 años). Entre los principales factores de riesgo para padecer melanoma se encuentran el tener piel clara que se enrojece fácilmente con el sol y se broncea con dificultad, ojos claros, cabello rubio o pelirrojo, pecas, más de 100 lunares, o lunares atípicos; exposición exagerada a los rayos ultravioleta (RUV) del sol ya sea laboral o recreacional, el uso de las llamadas “camas solares”, la inmunodepresión (trasplantes, etc.), antecedentes personales o familiares de cáncer de piel, y ciertas enfermedades genéticas como el Xeroderma pigmentoso y otras.

¿Cómo se ve un melanoma?

 El melanoma puede aparecer sobre la piel normal o puede iniciarse sobre un lunar previo (de nacimiento o no), haciendo cambiar sus características originales. Puede ser de un solo color (marrón, negro, rojizo) o tener varios colores simultáneamente. Como signo de sospecha de que una lesión sea un melanoma, se puede utilizar la regla del ABCDE (asimetría, bordes irregulares, varios colores, diámetro mayor a 6 mm, y evolución o cambio a lo largo del tiempo). Cuando una lesión presenta alguna de estas características, se debe consultar con el dermatólogo. Esto es sólo una guía debido a que algunos melanomas no cumplen la regla del ABCD y solo el dermatólogo es capaz de reconocerlos.

También debe llamar la atención cuando un lunar es muy diferente al resto de los lunares de esa persona, ya sea por el tamaño, la forma, el color, etc.

¿Qué pronóstico tiene el melanoma y cómo se trata?

El melanoma es un tumor curable cuando se diagnostica en su estadio inicial; sin embargo, si no es detectado y tratado precozmente puede producir metástasis y ser potencialmente fatal, como muchos otros cánceres. El tratamiento de elección es la cirugía con márgenes oncológicos. En determinados casos es necesario un estudio de los ganglios de la zona e incluso su extirpación. En los estadíos avanzados existen nuevos tratamientos con drogas que han mostrado prolongar notablemente la sobrevida de los pacientes.

A pesar de que el cáncer de piel es claramente visible en la mayor parte de los casos, todavía hoy algunos pacientes, por temor o desconocimiento, consultan en forma tardía, reduciendo la posibilidad de curación.

¿Quiénes deberían controlar su piel con el dermatólogo y cada cuánto?

Todas las personas deben realizar un control completo de su piel con un dermatólogo una vez al año, ya que la mayoría de los melanomas se descubren en exámenes rutinarios realizados en esta consulta. Sin embargo, en ocasiones es detectado por el propio paciente o por un familiar o amigo que nota alguna lesión sospechosa. Por ello también se recomienda el auto examen periódico de la piel y el control de los familiares.

Las personas con gran cantidad de lunares, con lunares displásicos  o con antecedentes personales o familiares de cáncer de piel deben ser más estrictas en sus controles, pudiendo requerir seguimiento más frecuente. En estos casos se recomienda la realización de dermatoscopía digital, que es un registro de fotos de cuerpo entero del paciente, de sus lunares y manchas mediante un microscopio de superficie. Esto permite un estudio detallado y comparativo de cambios través del tiempo para detectar modificaciones que hagan sospechar la aparición de un melanoma.

¿Cómo se previene el melanoma y el cáncer de piel en general?

Las principales medidas preventivas se orientan hacia el control periódico de la piel y a la protección de los RUV:

  • Evitar el uso de “lámparas o camas solares”
  • Evitar la exposición exagerada al sol
  • Utilizar sombreros de ala ancha, anteojos de sol y ropa protectora (preferentemente de colores oscuros) al estar al aire libre por largos períodos
  • Evitar exponerse al sol en horarios del mediodía (entre las 10 y las 16 hs)
  • Usar protectores solares de amplio espectro (UVB y UVA) con factor de protección (FPS) no menor a 30
  • Recordar que no todos los protectores solares son de igual calidad
  • Colocarlos en todas las áreas no cubiertas por la ropa, 20 a 30 minutos antes de exponerse y volverlos a colocar cada 2 a 3 hs, o luego del baño o de transpiración intensa
  • No olvidarse de colocar el protector en las orejas, cuello, manos, empeines y cuero cabelludo (en las personas con poco o sin cabello)
  • Tomar las mismas medidas de protección solar aunque el día esté nublado
  • Evitar exponer al sol a los niños menores de un año y extremar las medidas de protección en la infancia en general
  • En los niños, usar protectores solares con formulaciones pediátricas que son más seguras y eficaces
  • Evitar el tabaco
  • Controlar periódicamente su piel y la de sus familiares y consultar inmediatamente ante lesiones nuevas o cambios en las preexistentes
  • Realizar el control con su dermatólogo al menos una vez al año