¿Qué son las enfermedades inflamatorias intestinales?

Dr Adrián Hadad - Servicio de Gastroenterología 

Las enfermedades inflamatorias intestinales (EII) son trastornos crónicos que afectan principalmente el intestino, ocasionando a menudo dolor abdominal recurrente y diarrea crónica. Estas enfermedades aparecen principalmente entre los 15 y 35 años, afectando tanto a hombres como mujeres.

¿Cuántos tipos hay?

Los dos tipos de enfermedades inflamatorias del intestino son: la enfermedad de Crohn (EC) y la Colitis Ulcerosa (CU). Ambas tienen muchas similitudes entre sí, siendo a veces difícil distinguirlas. Existe una tercera EII, denominada Colitis Indeterminada, la cual comparte características de ambas enfermedades y sólo la evolución puede determinar su diagnóstico final.

La Colitis Ulcerosa solo afecta la mucosa del colon (o intestino grueso), mientras que la enfermedad de Crohn puede afectar cualquier parte del tubo digestivo, desde la boca hasta el ano, comprometiendo toda la pared intestinal (transmural).

¿Cuáles son las causas?

Si bien se las ha relacionado con factores genéticos, inmunológicos y ambientales, las causas aún se desconocen. En estas patologías sucede que, por causas que aún no han sido determinadas completamente, el propio sistema inmune ataca diversos componentes de la flora intestinal y provoca inflamaciones crónicas que afectan el intestino y el aparato digestivo, entre otros órganos.

Si bien la causa exacta de la enfermedad se desconoce, se conocen varios factores que incrementan la susceptibilidad para padecerla, como son:

  • Factores genéticos: ser familiar de primer grado de personas afectadas por la enfermedad (EII).
  • Tabaquismo: si bien resulta ser protector para la Colitis Ulcerosa, puede resultar perjudicial para la enfermedad de Crohn.

 ¿Cuáles son los síntomas más habituales?

El síntoma más característico de la enfermedad de Crohn es la diarrea con sangre. Pueden añadirse otros síntomas, como:

  • Fiebre
  • Dolor abdominal
  • Síndrome rectal (pujos, tenesmo, urgencia defecatoria y esputo rectal con sangre y moco)
  • Pérdida de peso.

Además, pueden aparecer múltiples manifestaciones extraintestinales de la enfermedad, siendo las más frecuentes las articulares (artralgias, artritis, sacroileítis y espondilits anquilosante), las cutáneas (eritema nodoso, pioderma gangrenoso) y las hepáticas (colangitis esclerosante primaria, hepatitis autoinmune y colelitiasis).

La enfermedad de Crohn suele manifestarse con alteraciones digestivas inespecíficas que aparecen con carácter recurrente, generalmente en pacientes jóvenes. Los síntomas asociados más frecuentes son el dolor abdominal y la diarrea, aunque también pueden presentarse proctorragia, pérdida de peso con déficit nutricional, fiebre, dolores articulares y afectación anal, entre otros. En los niños se puede notar retraso en el desarrollo de la talla y el peso.

¿Hay alguna forma de prevenirlas?

No existe hasta la actualidad un método eficaz de prevención, pues se trata de enfermedades autoinmunes que se diagnostican cuando el paciente consulta por algún síntoma específico.

¿Cómo es el tratamiento para las dos enfermedades?

Está basado en 3 parámetros:

  • Medidas generales
  • Tratamiento farmacológico
  • Tratamiento quirúrgico

Medidas Generales:

  • Los déficits nutricionales, provocados por las diarreas frecuentes y la malabsorción de nutrientes, hacen que sea muy importante diseñar una dieta especial, que combine los alimentos que cada enfermo tolere mejor con los suplementos orales que necesite.
  • En la fase aguda, se aconseja una dieta sin lácteos y pobre en residuos.
  • Los pacientes con EII nunca deben ingerir medicamentos que no le haya prescrito su médico de cabecera.
  • Nunca se debe abandonar o interrumpir el tratamiento instituido por su EII.
  • No deben ingerir antiinflamatorios, antiespasmódicos ni antidiarreicos.

Tratamiento farmacológico:

  • Derivados de ácido aminosalicílico:
  • Corticoides:
  • Antibióticos:
  • Azatioprina y 6-mercaptopurina:
  •  Metotrexato:
  • Infliximab y Adalimumab:

Tratamiento quirúrgico:

Algunos pacientes que no respondan al tratamiento médico, o bien que presenten algunas complicaciones específicas, pueden precisar de tratamiento quirúrgico.

Consejos para convivir con las enfermedades

  • Consulte a su médico si presenta síntomas digestivos, sobre todo si son crónicos o recurrentes.
  • Si le han diagnosticado una EII siga el tratamiento indicado (sin abandonarlo ni interrumpirlo) para prevenir complicaciones.
  • El abandono del tratamiento es la principal causa de recurrencia y complicaciones.
  • Aquellos pacientes con diagnóstico de EII no deben consumir: antiinflamatorios, antiespasmódicos ni antidiarreicos.
  • No tome ningún medicamento ni productos alternativos, que no sean los indicados por su médico tratante.
  • Los pacientes con diagnostico de enfermedad de crohn, no deben fumar, ya que les produce reactivación de la enfermedad y refractariedad al tratamiento.
  • En la actualidad consideramos muy importante la calidad de vida de los pacientes con EII, por lo que llevamos a cabo investigaciones de nuevos tratamientos y programas educativos que ayuden para tal fin.