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S.O.S, mi hijo tiene piojos

Dra. Paula Luna - Servicio de Dermatología 

 

Con el comienzo de clases y las altas temperaturas de los primeros meses, los niños se contagian de piojos muy fácilmente. Ante este problema recurrente, la doctora Paula Luna del servicio de Dermatología del Hospital nos responde las preguntas más frecuentes sobre el tema.

¿Es común la pediculosis?

La pediculosis del cuero cabelludo es extremadamente común y no es una enfermedad nueva, se sabe que vive en la cabeza de los humanos desde tiempos inmemoriales.

¿El piojo salta de cabeza a cabeza?

A pesar de lo que se cree, este parásito no salta, sino que camina, por lo que su única vía de contagio es el contacto directo o a través de elementos contaminados como cepillos, sombreros, vinchas, fundas de almohadas.

¿Es un parásito que solo afecta a las niñas?

Cualquier persona puede contraer pediculosis, pero los niños en edad escolar suelen ser los más afectados, pudiendo contagiar a sus padres y otros familiares.  Las niñas tienden a tener más pediculosis que los varones y esto se cree que se debe a que el contacto “cabeza-cabeza” entre las niñas es más frecuente.

¿Si me lavo la cabeza todos los días, igual puedo tener pediculosis?

La pediculosis no tiene que ver con los hábitos de limpieza, ya que al parásito no le importa si el cuero cabelludo está limpio o sucio, ya que no se alimenta de la suciedad, sino de sangre del cuero cabelludo que necesita para sobrevivir.

¿Es grave tener pediculosis?

Si bien no es una enfermedad grave, produce intensa picazón que puede llevar a lastimar el cuero cabelludo por el rascado y favorecer las sobreinfecciones bacterianas. Además, por ser contagioso, puede acarrear, que en algunas situaciones, a los pacientes se les restrinja el ingreso a piletas y otras actividades, mientras la pediculosis está activa. Por eso, siempre es recomendable tratarla e intentar evitar el nuevo contagio.

¿Si pica la cabeza, siempre es sinónimo de piojos?

Por supuesto que hay muchas otras situaciones en las que el cuero cabelludo puede picar, pero en la infancia, sin duda la pediculosis es la más frecuente. Por lo tanto, ante la presencia de prurito en cuero cabelludo se recomienda revisar a los niños para evidencia la pediculosis. Esto es muy sencillo: a través la visualización de los piojos o las liendres en el cuero cabelludo. Es más común verlos en el pelo de detrás de las orejas, en la nuca y en “la coronilla”. Cuando no se ven fácilmente, puede usarse un peine fino de metal. Este elemento sirve para el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de futuros eventos.

¿Es cierto que no hay tratamientos efectivos para la pediculosis?

El tratamiento de la pediculosis suele ser muy efectivo, lo más complejo es evitar el re-contagio. Estos suelen estar basados en la aplicación de pediculicidas y el uso del peine fino.

Los pediculicidas de venta en farmacias son seguros y suelen ser efectivos para el tratamiento de cada episodio en particular. Pueden ser en forma de shampoo, loción o enjuague. Para que sean efectivos y seguros, deben utilizarse de la manera que dice cada prospecto.  En algunas oportunidades, puede desarrollarse resistencia, por lo que se recomienda rotar el principio activo (permetrina, malation, ivermectina) entre uso y uso. También es de utilidad hervir peines y cepillos, lavar toallas, fundas de almohadas, gorras en el lavarropas y secarlas en la secadora y guardar otros objetos, que no pueden meterse en lavadora, como cascos o auriculares, en una bolsa hermética por 2 semanas. Es muy habitual que los niños vuelvan a contagiarse por lo que es fundamental reforzar las medidas preventivas (pasar frecuentemente el peine fino, tener pelo atado, no compartir cepillos, gorros, etc.) ya que no existen productos con probada efectividad preventiva.

Se desaconseja enfáticamente el uso de productos no autorizados fuera de las farmacias (promocionados como “productos mágicos” en las puertas de los colegios), así como el uso de kerosene o las pipetas animales ya que pueden presentar efectos adversos muy severos en los niños.