Info Salud HA

Compartir

¿Porqué es importante cuidarse del sol?

Dra. Guadalupe Reyes - Dra. Virginia González - Servicio de Dermatología 

¿Porqué es importante cuidarse del sol?

Entre septiembre y abril, y especialmente durante los meses de verano, la piel está expuesta a una mayor dosis de radiación ultravioleta (RUV) que durante el resto del año. Los principales RUV que llegan a nuestra piel son los rayos UVA y los UVB. Por lo tanto, durante este período, es importante que extrememos las medidas de cuidado para evitar el daño de la piel a corto y a largo plazo.

¿En qué momento es más fuerte el sol?

El horario donde conviene evitar la exposición al sol es entre las 10 y las 16 hs, sobre todo durante los meses de septiembre a abril y en el verano.

¿Qué vestimenta me conviene usar?

Es aconsejable usar ropa de colores oscuros para proteger la piel, y de ser posible remeras con manga larga y pantalones largos. Recordemos que los colores claros son más frescos pero dejan traspasar más los RUV (son “más transparentes”).

Para proteger la zona de la cabeza, es preferible contar con un sombrero de ala ancha idealmente de 6-7 cm de ala como mínimo, (o el equivalente al largo de sus propios dedos como una manera sencilla de calcularlo). Las gorras y viseras no protegen partes del cuerpo como las orejas, el cuello y la mitad inferior de la cara. Es conveniente elegir el sombrero también de tela o material grueso y oscuro.

Lo mismo se debe tener en cuenta al momento de elegir una sombrilla de playa: es mejor de lona gruesa que de tela plástica y de colores oscuros.

¿Qué sucede con aquellas zonas del cuerpo que la ropa no alcanza a cubrir?

En las zonas del cuerpo no cubiertas por la ropa, necesitamos usar protectores solares con factor de protección para UVB mínimamente de 30. Éstos deben ser efectivos tanto para UVA como para UVB, y se debe corroborar que esta información esté especificada en la etiqueta del producto.

Si nuestra piel es muy blanca, tiene tendencia a enrojecer con facilidad al sol, a mancharse, tomamos medicamentos fotosensibilizantes (diuréticos, antibióticos, medicamentos para la presión arterial o el corazón, etc), tenemos enfermedades fotosensibles, muchos lunares o pecas, antecedentes personales o familiares de cáncer de piel, etc. nuestra protección debe ser aun mayor (50 o más).

¿Cuál es la manera correcta de aplicarnos protector solar?

El protector solar debe colocarse en cantidades generosas (idealmente colocándolo en todo el cuerpo en forma pareja y volver a colocar una segunda capa en forma inmediata) y reforzarlo cada 2 hs., sobre todo después de salir del agua o al transpirar. Si el día está nublado hay que colocarlo igual ya que las nubes dejan pasar entre el 50 y el 80% de los RUV.

Los labios requieren protectores solares especiales, que tienen mayor adherencia y por ende, mayor permanencia en la zona.

¿Qué precauciones debemos tener con los ojos?

Debemos usar lentes de sol con protección UV para evitar el daño a los ojos y a la piel de los parpados.

¿Qué pasa con los niños pequeños y la exposición solar?

Los niños no deben ser expuestos al sol hasta por lo menos el año de edad. Después de los 6 meses, para exposiciones cortas, pueden colocárseles protectores solares en las zonas no cubiertas por la ropa. Éstos protectores son especiales para niños con formulaciones especiales con menor cantidad de productos químicos.

Recordemos que en la infancia, la protección natural de nuestra piel no está bien desarrollada y es la época donde más exposición solar solemos tener por lo que debemos cuidar especialmente a los niños del sol. Se recomienda que eviten jugar o hacer actividades deportivas al aire libre en horarios del mediodía y tenemos que enseñarles a colocarse el protector solar incluso en la escuela.

¿Qué pasa cuándo usamos la cama solar?

Se recomienda evitar las llamadas “camas o lámparas solares”, ya que son dispositivos que emiten muy altas concentraciones de rayos UVA (mayores a las del sol) y en menor cantidad, los UVB. Éstos dispositivos ya están prohibidos en Australia, Brasil y varios países están actualizando su legislación regulatoria.

La exposición exagerada al sol o la exposición a fuentes artificiales de radiación ultravioleta (“camas o lámparas solares”) pueden producir en forma inmediata quemaduras solares  (enrojecimiento, con o sin formación de ampollas y posterior descamación de la piel), reacciones fotoalérgicas o fototóxicas (reacciones cutáneas en personas que se producen al exponer la piel a RUV cuando se consumen determinados medicamentos o se colocan fragancias).

¿Qué problemas puede traer la exposición solar crónica

Las personas con exposición solar crónica (por ejemplo por razones laborales) o intermitente intensa, presentan un aumento importante de la incidencia de cáncer de piel: melanoma, carcinoma basocelular, espinocelular y otras variantes. La incidencia está aumentando año a año a nivel mundial por lo que los cánceres de piel, en forma global, se están convirtiendo en las formas más frecuentes de cáncer en la población blanca.