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Mito y verdad de la cirugía de la obesidad

 

Se las suele conocer bajo la descripción de “la operación que se hizo Maradona” antes de bajar drásticamente de peso, pero en realidad son dos las principales técnicas quirúrgicas que se aplican para mejorarles la vida diaria a un grupo específico de pacientes que pesan 45 kilos -o más- por encima de su peso ideal. A ambas se las llama cirugía de la obesidad mórbida y los médicos del Hospital Alemán tienen muchas “horas de vuelo” en realizarlas, acumuladas desde que comenzaron con el By pass gástrico By pass gástrico, operación que reduce el tamaño del estómago. Más adelante, en 2003 implementaron las cirugías de colocación de Banda gástrica ajustable, que se inventó hace sólo 11 años. Y a principios de 2005 constituyeron en el Hospital un equipo multidisciplinario de profesionales para ofrecer a los pacientes todas las variantes de la atención médica y psicológica necesaria para este tipo de prácticas quirúrgicas, también llamado cirugía bariátrica.

Aunque el común de la gente sabe poco de ellas -salvo que tienen un costo que no es bajo-, sí circula la idea acertada de que se han convertido en una herramienta para alargar la vida de quienes padecen obesidad extrema. Y la razón es que, si esas personas mantienen esa masa corporal, tienen más chances de enfermar de varias patologías complicadas: infarto, enfermedades de los huesos y articulaciones, sufrir un ACV (Accidente Cerebro Vascular) y hasta cáncer, entre otras. “Por eso hacemos hincapié en que la obesidad, que implica el cúmulo exagerado de grasa en el cuerpo, es una enfermedad“, define el doctor Rudolf Buxhoeveden, del servicio de Cirugía del Hospital Alemán. “Pero lo que determina quién es obeso mórbido -profundiza- es el índice de masa corporal (IMC), cifra que resulta de dividir el peso por la altura del paciente al cuadrado”. Si ese número da 25 es normal, de 25 a 30 el paciente tiene sobrepeso, por arriba de 30 es obesidad y “con índice de más de 40, tiene obesidad mórbida“, precisa. “Eso se determinó como consenso médico internacional en 1998 -agrega-. Y es importante decir que, entre todos los obesos, sólo un porcentaje sufre de obesidad mórbida, y nada más que un 2% o 3% del total tiene indicación de cirugía. Es que este procedimiento es el último paso para tratar ese gran sobrepeso, no el primero“.

Cuerpo y mente

Y hablando de etapas para sanar, como en muchas otras patologías, mejorar el aspecto psicológico es la fase anterior -y también la posterior- a una operación de obesidad mórbida: “El obeso, por lo general, ya viene con un montón de trastornos de conducta, de malos hábitos alimentarios, y eso hay que corregirlo antes de la cirugía”, explica el doctor Buxhoeveden. “La historia habitual de los pacientes obesos suele ser que hicieron dieta, bajaron 20 kilos, la dejaron, subieron 30. O sea que acumularon 10 kilos, y así”, describe.

Por eso, evalúan si el paciente está psicológicamente en condiciones del cambio que la operación va a significar para él o ella. “Porque, de un día para otro, van a pasar de poder almorzar ocho milanesas a poder comer sólo media“, ejemplifica el profesional. Y explica que en las charlas que el equipo de Cirugía de la Obesidad Mórbida del Hospital Alemán (incluye cirujano, nutricionista, anestesiólogo, psicólogo, psiquiatra y terapeuta físico) regularmente organiza no sólo se habla de la cirugía en sí, “sino de todo lo que está asociado“.

Claro que quienes se comprometen con la modificación personal avizoran recompensas nada menores luego de la operación: el 90% de los pacientes que pasaron por una cirugía de la obesidad mórbida se cura de la hipertensión, el 93% deja atrás la diabetes tipo 2; “muchos pacientes, ya al mes de haber sido operados, dejan la medicación o la insulina“, describe Buxhoeveden. “Y los que son diabéticos tipo 1 requieren menos de esa sustancia“, agrega.

Con la idea de asegurar su éxito, la preparación para una cirugía de este tipo es “sumamente estricta”, dice el cirujano. “Unos diez días antes el paciente está con una dieta líquida. O sea que ya nos está demostrando que puede hacer el cambio; y el que no la hace, no se opera”, puntualiza. Sí es amplio el rango de edad de las personas con sobrepeso que tiene chance de operarse: entre los 18 y los 65 años.

Antes la pregunta de si -para los obesos- es bueno o malo que la cirugía de la obesidad mórbida sea mencionada tanto en TV, diarios y revistas, el especialista no lo duda: “Es bueno, el tema es que se difunda objetivamente y a través de gente especializada en el tema”.Y da una indicación final: antes de pensar en consultar a un médico por alguna de las operaciones de la obesidad mórbida, la persona debe haberla padecido por al menos cinco años.