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Vejiga Hiperactiva, la incontinencia tiene tratamiento

Dr. Francisco Miguel López. Jefe de la sección de Urodinamia y Disfunciones Miccionales 

¿Qué es?

La vejiga hiperactiva (VHA) es un síndrome que se define por la urgencia miccional o episodios muy frecuentes (cada 10 a 60 minutos) de un deseo imperioso e impostergable de orinar que interrumpen toda actividad y que pueden llegar a producir incontinencia de orina.

Se trata de una dolencia muy frecuente que, en los casos más severos, puede afectar gravemente la calidad de vida. Sin embargo, quienes la padecen suelen demorar la consulta médica por acostumbramiento o desconocimiento sobre la existencia de tratamientos.

¿Quiénes pueden padecerlo?

La VHA puede afectar tanto a mujeres como varones de cualquier edad, desde adolescentes a adultos mayores. La urgencia puede presentarse durante la noche, interrumpiendo el sueño en múltiples ocasiones.

¿Cómo se manifiesta?

Hay diversos tipos de Incontinencia de orina pero los dos principales son:

  • De esfuerzo: se manifiesta cuando el paciente tose, ríe, estornuda o realiza algún tipo de esfuerzo.
  • De urgencia: caracterizada por el deseo imperioso e impostergable de orinar que lleva en ocasiones a correr al baño más cercano y aun así no llegar. Esta patología lleva incluso a los pacientes a restringir las actividades, dejar de ir a reuniones fuera de casa, no querer hacer actividad física por miedo a tener un episodio de pérdida de orina. Afecta de tal modo la calidad de vida que en algunas personas es un factor determinante para el día a día y se transforman en una especie de detective atento a donde encontrará el baño más cercano.

¿Cómo se diagnostica?

El primer paso es una adecuada evaluación diagnóstica mediante interrogatorio, cuestionarios específicos, examen físico, diario miccional y de ser necesario, estudios complementarios.

Antes de iniciar un tratamiento específico, se debe descartar cualquier causa que podría provocar la sintomatología, como por ejemplo infecciones urinarias, litiasis, entre otras.

¿Cómo es el tratamiento?

El espectro de necesidades varía de acuerdo al tipo y a la severidad de la incontinencia, desde realizar ejercicios de rehabilitación de piso pelviano, tomar una medicación o eventualmente la realización de un procedimiento quirúrgico.

La pérdida de orina puede presentarse en todas las etapas de la vida, de manera que algunos pacientes necesitarán tomar una medicación, otros realizar rehabilitación muscular o un procedimiento para mejorar la continencia urinaria.

En nuestro Hospital se realizan tratamientos y contamos con profesionales de referencia para el tratamiento de la incontinencia de orina dentro del Servicio de Urología y de Ginecología.

¿Qué es la neuromodulación?

En los pacientes refractarios a tratamiento médico se presentan opciones más avanzadas e invasivas, entre las que se encuentra la neuromodulación.

Se trata de una técnica muy similar a un marcapasos para la vejiga, en la que se coloca un electrodo sobre la raíz sacra S3 guiado por radioscopía, que mediante la estimulación del circuito eléctrico local modula las aferencias centrales de la vejiga hacia los centros superiores.

El tratamiento tiene una primera fase (Stage I), en la cual se coloca un generador transitorio y se evalúa la respuesta durante 7 a 14 días, si la respuesta es satisfactoria (mejoría de los síntomas en más de un 50%) se coloca el generador definitivo (Stage II) denominado Interstim II. Este generador es un dispositivo pequeño que se coloca en el tejido celular subcutáneo por encima del glúteo y tiene una batería cuya duración promedio es de 5 años. Ambas etapas son mínimamente invasivas y se pueden realizar con anestesia local y sedación.

La neuromodulación sacra con Interstim II también tiene su aplicación en la retención urinaria no obstructiva y en incontinencia fecal.

En Estados Unidos se trata de un procedimiento frecuente, con muy buenos resultados y con muy baja tasa de complicaciones. En nuestro país, es una terapéutica poco difundida aún, que se indica en aquellos pacientes cuya sintomatología persiste pese al tratamiento médico.

La idea del neuromodulador suele sorprender a los pacientes y médicos no familiarizados con el tratamiento, pero en los pacientes adecuados, la terapia realmente mejora la calidad de vida.