HA en los medios

Aburrirse hace bien: por qué el ocio puede convertirse en productivo

Parati   7 de julio de 2018

¿Cuántas veces juzgaste a alguien por estar tirado en un sillón sin hacer nada? ¿O cuántas veces te miraron a vos en ese sillón tan cómodo creyendo que desaprovechabas cada minuto que pasaba? Si fuiste vos la del sillón, ya sabrás los beneficios de «aburrirse»; si en cambio, vos fuiste quien prejuzgó vas a conocer ahora las ventajas de bajar un cambio, parar la pelota y mirar el techo por un rato.

«El aburrimiento positivo nos ayuda a tomar conciencia sobre nosotros mismos, a salir del funcionamiento automático orientado a fines determinados y nos permite reconectar con nosotros, con los demás, a reflexionar sobre la vida y, además, deja que el GPS interior pueda recalcular», explica Fernando Zan, psiquiatra (M. N. 75.898), jefe del Servicio de Salud Mental Pediátrica del Hospital Alemán.

«El aburrimiento tiene muy mala prensa porque se supone que estamos perdiendo el tiempo. En esta sociedad consumista tenemos que aprovechar cada minuto para algo, como un mandato. Esto nos lleva a una vida de estrés, de agotamiento y donde todo debe tener alguna finalidad.  Por eso el aburrimiento es necesario. Es una condición humana insoslayable«, añade.

Ver en la Fuente

 

Av. Pueyrredón 1640
Ciudad de Buenos Aires

Cómo llegar

+54 11 4827-7000
Atención telefónica las 24hs

Contáctenos