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Trastornos del Movimiento

Enfermedad de Parkinson

La enfermedad de Parkinson (EP) es una enfermedad neurodegenerativa que se caracteriza por afectar principalmente la capacidad de movimiento, provocando, como síntomas fundamentales, lentitud (también llamada bradicinesia), rigidez muscular y temblor.

También es frecuente la aparición de trastornos posturales en el equilibrio y la marcha, disfonía (voz susurrante), alteraciones en la escritura (con trazos pequeños, micrografía) y la pérdida de la expresión facial.

El Parkinson, que es padecido aproximadamente por 1 de cada 1000 mil personas, comienza en general luego de los 50 años (aunque se describen casos de Parkinson juvenil en menores de 40 años y aún en niños) y el riesgo de padecerla se incrementa con la edad.

La causa de la enfermedad no está aclarada en su totalidad, aunque se han producido muchos avances al respecto. Se sabe que en un lugar del cerebro, llamado sustancia nigra, se produce una pérdida en el número de neuronas y una disminución en la producción de un neurotransmisor, llamado dopamina, que es vital en la generación y facilitación del movimiento. Hay más neurotransmisores afectados en la Enfermedad de Parkinson que explican otros síntomas, como la seborrea, la depresión, alteraciones cognitivas y trastornos autonómicos (alteraciones de la presión arterial, incontinencia de esfínteres y sudoración, entre otros).

Últimamente se ha considerado la importancia de síntomas previos a la aparición de los trastornos del movimiento, denominados “síntomas premotores”, que incluyen la pérdida del olfato, la constipación y la alteración del sueño REM (patología del sueño que incluye la presencia de sueños vividos, pesadillas y movimientos durante el mismo). Aparentemente la coexistencia de estos síntomas podría predecir el desarrollo de la enfermedad en algunos pacientes.

Es importante señalar que el Parkinson debe ser diferenciado de otras entidades que pueden dar síntomas similares, llamadas genéricamente “parkinsonismos”. Son cuadros que comparten algunos signos y síntomas pero que están producidos por otras causas diferentes a la EP, como ciertas drogas (algunas de uso generalizado entre la población, otras de uso psiquiátrico y otras ilegales), accidentes cerebrovasculares, traumatismos de cráneo, tumores y otros cuadros neurodegenerativos. Por otro lado, una de las fuentes de error diagnóstico más frecuente es la incorrecta interpretación del temblor que puede presentar un paciente, teniendo en cuenta que la causa más común de temblor no es la EP sino otra entidad denominada temblor esencial.

Se han descubierto alteraciones genéticas que favorecen el desarrollo de la EP, aunque los casos de EP hereditaria son muy poco frecuentes.

El diagnóstico de la EP se hace en base al interrogatorio y el examen físico neurológico principalmente, y los estudios complementarios (Tomografía computada, Resonancia Magnética, etc) en general se solicitan para descartar otras enfermedades que pueden parecerse.

El tratamiento incluye medidas farmacológicas y no farmacológicas. La principal droga que se utiliza en la mejoría de los síntomas de los pacientes es la levodopa, aunque se sabe que su uso trae algunas complicaciones en el mediano y largo plazo. También son muy utilizados los llamados agonistas dopaminérgicos que, al igual que la levodopa, intentan subsanar la disminución de dopamina en el cerebro de los pacientes con EP. Otras drogas se utilizan para enlentecer la progresión de la enfermedad y para el tratamiento de síntomas específicos.

Hay otras alternativas terapéuticas que se aplican a cada caso particular, ya que la EP es una enfermedad que requiere una continua y frecuente evaluación del paciente por parte del especialista y es fundamental la colaboración del mismo para el mejor manejo de la enfermedad. En algunos casos seleccionados los pacientes pueden beneficiarse con el tratamiento quirúrgico de la EP, que consiste en la implantación dentro del cerebro de electrodos , que conectados a un “marcapasos” que se coloca debajo de la piel del paciente permiten reducir los requerimientos de medicación y mejorar algunas de las complicaciones de la enfermedad. No es un tratamiento curativo.

Es importante recalcar el papel en el tratamiento de las medidas no farmacológicas, incluyendo en este aspecto la actividad física, la kinesiología, terapia ocupacional, fonoaudiología y otras áreas como la musicoterapia y la psicología.

El diagnóstico precoz y el inicio de la terapia sintomática y de neuroprotección (enlenteciendo el desarrollo de la enfermedad) ayudan a mejorar y preservar la calidad de vida de los pacientes.

Otros trastornos del movimiento

El temblor esencial es uno de los motivos de consulta más frecuentes, aproximadamente cuatro (4) veces más común que la EP. Habitualmente se caracteriza por un temblor en los miembros superiores, pero puede también pueden verse afectadas la cabeza, el mentón o la voz, que a diferencia del Parkinson, aparece predominantemente al mantener una postura determinada o al ejecutar una acción. En general es un cuadro más benigno, aunque puede llegar a tener severas implicancias funcionales. En la mitad de los casos puede observarse un componente hereditario. Los tratamientos que se utilizan actualmente incluyen los betabloqueantes, benzodiacepinas y otras drogas de segunda elección. Algunos pacientes pueden llegar a beneficiarse con tratamientos quirúrgicos de estimulación cerebral similares a los utilizados en la EP.

La distonía, que es una forma de contracción involuntaria y simultánea de músculos que puede llevar a posturas anormales sostenidas también es uno de los trastornos neurológicos que se incluyen en este tópico. Si bien hay cuadros generalizados que comprometen a varias regiones del cuerpo una forma más frecuente involucra a los músculos faciales en un cuadro llamado blefaroespasmo, donde se produce un cierre forzado de los ojos en forma involuntaria. En este caso el tratamiento de elección es la toxina botulínica aplicada en forma local que actúa a través de la relajación muscular selectiva. Este tratamiento también se aplica con muy buen resultado a otro trastorno frecuente que es el espasmo hemifacial, donde se produce una contracción espasmódica de la mitad de la cara a veces confundida con un “tic”. Se produce mayormente como consecuencia tardía de parálisis faciales o por alteraciones anatómicas en el tronco cerebral, debiendo estudiarse los pacientes con neuroimágenes.

Prácticas

Centro Integral de Epilepsia

Electroencefalograma
Sinónimos: EEG con activación compleja; EEG con fotoestimulación e hiperventilación, EEG digital.

Descripción
Permite el estudio de la actividad eléctrica del cerebro. Para su realización el paciente permanece en reposo y se le aplican pequeños electrodos en diversas partes de la cabeza, sobre el cuero cabelludo. La señal eléctrica se amplifica convenientemente y los datos se archivan en forma digital para su posterior análisis y graficación.

Incluye la prueba de hiperventilación, en la cual el paciente respira en forma rápida y profunda durante 3 minutos y la Estimulación Lumínica Intermitente.

Se emplea en el diagnóstico de la epilepsia y en la evaluación de síntomas y afecciones neurológicas de diversa naturaleza. Es un método no invasivo, que provoca escasa molestia y se puede efectuar a cualquier edad, tanto en pacientes de consulta externa como en internados.

Indicaciones
El cuero cabelludo debe estar limpio y seco, sin aplicación de cremas de enjuague o fijadores.

El paciente no debe suspender ningún tratamiento crónico que reciba, salvo expresa indicación previa del médico que solicitó el estudio.

Dado que este estudio no provoca molestias, el paciente debe estar tranquilo y relajado.

Electroencefalograma prolongado de sueño
Sinónimos: EEG prolongado; EEG prolongado de vigilia y sueño; EEG bajo sueño

Descripción
Permite el estudio de la actividad eléctrica del cerebro durante la vigilia o el sueño de una corta siesta. El sueño puede mostrar cambios que son importantes para el diagnóstico de la epilepsia. Por otra parte, puede ser imprescindible en los niños y lactantes  que no cooperan con el estudio estando despiertos. Ocasionalmente se le puede administrar al niño un sedante para inducir el sueño, previo consentimiento de los padres.

Indicaciones
El cuero cabelludo debe estar limpio y seco, sin aplicación de cremas de enjuague o fijadores.

El paciente no debe suspender ningún tratamiento crónico que reciba, salvo expresa indicación previa del médico que solicitó el estudio.

En el caso de adultos, evitar el ayuno y concurrir con sólo 4 horas de sueño la noche previa al estudio y sin siesta previa. No deben cumplir esta indicación los pacientes con trastornos cardiacos, problemas vasculares cerebrales recientes o personas mayores de 65 años.

En caso de que el paciente sea lactante, se debe elegir un horario cercano a la toma del pecho o mamadera, sin que se duerman antes del horario del turno. Traer el peluche preferido.

Electroencefalograma Ambulatorio o Holter EEG

Descripción
Permite el estudio de la actividad eléctrica del cerebro, durante periodos continuos de 24 o más horas, con el paciente ambulatorio y en sus actividades habituales.

Para su realización, se le aplican pequeños electrodos en diversas partes de la cabeza, sobre el cuero cabelludo que se conectan a un pequeño grabador digital de EEG. La señal eléctrica se  archiva 24 hs. en una memoria digital.

Los electrodos se disimulan de la mejor manera posible y el paciente puede realizar actividades habituales y dormir normalmente dado que el equipo ocasiona mínimas molestias.

Al día siguiente, el paciente es citado para retirar el equipo.

Se emplea en el diagnóstico de la epilepsia y en la evaluación de síntomas neurológicos paroxísticos, cuando el EEG no ha brindado datos suficientes.

Indicaciones
El cuero cabelludo debe estar limpio y seco, sin aplicación de cremas de enjuague o fijadores.

El paciente no debe suspender ningún tratamiento crónico que reciba, salvo expresa indicación previa del médico que solicitó el estudio.

Debe concurrir con ropa cómoda. Las mujeres no deben usar vestido enterizo. Tanto mujeres como hombres deben evitar remeras (preferencia de camisas) o pulóveres con cuello ajustado.

Durante el estudio deberán completar una agenda con las actividades que realicen y cualquier síntoma que se presenten y los horarios de toma de medicación.

Podrán higienizarse en forma regional y no mediante ducha o baño.

Video / Electroencefalograma
Sinónimos: EEG por telemetría; Video-telemetría.

Descripción
Es el registro simultáneo de la actividad eléctrica cerebral y la imagen del paciente mediante un sistema de grabación digital. Se efectúa con la internación del paciente por periodos de 24 hs o más días.

Se aplican numerosos electrodos en la cabeza que se conectan a un pequeño receptor que a su vez, mediante un largo cable se conecta a la computadora, permitiéndole al paciente deambular al baño, estar sentado o recostado en la cama.

El paciente esta supervisado por una técnica, puede recibir un limitado número de visitas, leer, ver TV, etc.

En el caso de niños la madre estará en la misma habitación, pudiendo pasar la noche con su hijo/a.

En algunos casos, el neurólogo puede indicar la reducción o suspensión de los medicamentos anticonvulsivos que viene tomando previamente, para facilitar la aparición de algún episodio.

La Video / EEG es imprescindible para el diagnóstico preciso de episodios paroxísticos y para la evaluación de la epilepsia que no responde a los medicamentos (epilepsia refractaria o resistente a las drogas).

Indicaciones
El cuero cabelludo debe estar limpio y seco, sin aplicación de cremas de enjuague o fijadores, al ingreso al hospital.

El paciente no debe suspender ningún tratamiento crónico que reciba, salvo expresa indicación previa del médico que solicitó el estudio. Debe traer dichos medicamentos el día de la internación, en cantidad suficiente para cubrir la estadía.

Debe traer pijama, efectos personales de higiene y material de entretenimiento como revistas, libros, juguetes, etc.

No se permite fumar.

 

Cuerpo Médico

  • Prof. Dr. Horacio Dillon
    Jefe de Departamento
  • Dr. Alejandro Enrique Caride
    Jefe de Servicio
  • Dr. Jorge José Cancino
  • Dr. Edgar G. Carnero Contentti
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  • Dra. Laura De Rosa
  • Dra. María Figuerola
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  • Dr. Pablo Adrián López
  • Dr. Hernán Marcelo Pavón
  • Dr. Juan Pablo Pettinicchi
  • Dr. Juan Ignacio Rolón
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