Tipos de Cáncer

Linfoma no Hodgkin

Información básica

El linfoma de Hodgkin es un tipo de linfoma con características particulares, todos los demás linfomas que no son de este tipo, se agrupan y se denominan Linfomas No Hodgkin (LNH). Éstos pueden desarrollarse en diferentes partes del sistema linfático como la médula ósea, el bazo, el timo y los ganglios linfáticos, y desde allí se diseminan a otros órganos.

Existen formas diferentes de LNH, tanto en su origen y características morfológicas como en su comportamiento. Éstos se clasifican según su:

  • Bajo grado de malignidad: Pueden presentarse como ganglios aumentados de tamaño e indoloros que aumenten y/o disminuyan su tamaño en el curso de la evolución. Suelen tener una evolución lenta en el tiempo y escasos síntomas. Dentro de este tipo de linfomas se encuentran el linfoma de la zona marginal, MALT, folicular y algunos tipos de linfomas de células del manto.
  • Alto grado de malignidad: Dentro de los linfomas más frecuentes y agresivos se encuentran el linfoma difuso de células grandes, primario mediastinal, anaplásico, Burkitt y linfoblástico.

Prevención

El LNH no tiene una causa conocida y la mayoría de las personas diagnosticadas carece de factores de riesgo. Dado que no existen pruebas diagnósticas para identificarlo en sus fases iniciales, la mejor estrategia consiste en hacer caso de cualquier síntoma inusual y acudir al médico de inmediato.

Población de Riesgo

Los LNH son más frecuentes en adultos mayores, alrededor de los 60 años de edad. Son enfermedades que, a corto plazo, siempre presentarán síntomas por su rápido crecimiento. Entre ellos se encuentran: fiebre, cansancio, pérdida involuntaria de peso, transpiraciones, fiebre, dolor en zonas afectadas, aumento de tamaño ganglionar, afectación de diferentes órganos, entre otros que explican los muy variados síntomas.

Diagnóstico

Algunas pruebas de diagnóstico habitual son:

  • Biopsia: se extirpa un trozo de tejido de una zona con sospecha de cáncer para su examen al microscopio. Esto permite realizar el diagnóstico anátomo-patológico.
  • Tomografía Computarizada (TC): Se combinan imágenes radiográficas en diferentes incidencias en una computadora para obtener una imagen detallada.
  • Tomografía por Emisión de Postirones (PET):  Se diferencia de los métodos de imagen convencionales, como radiografías, TC, ecografía o RM, ya que las imágenes de PET aportan información sobre el funcionamiento de los tejidos. El mismo combina los campos de la medicina, la informática, la química, la física y la fisiología para estudiar la función de órganos tales como el corazón, el cerebro y los huesos.
  • Resonancia Magnética (RM): Ésta es similar a una TC, pero se emplean imanes y ondas de radiofrecuencia en lugar de rayos X. La RM puede aportar información importante sobre los tejidos y órganos que no se consigue con otras técnicas de imagen. La misma puede ser útil para evaluar los huesos y el cerebro.
  • Análisis de Sangre, Aspirado y Biopsia de la Médula Ósea: Se obtiene médula ósea tras anestesiar la piel, el tejido y la superficie del hueso con un anestésico local. Después, se introduce una aguja fina en la cadera u otro hueso grande y se recoge una pequeña muestra.
  • Ecocardiograma y Pruebas de Función Respiratoria: El conjunto de estas pruebas permiten determinar la extensión de la enfermedad o “estadificación”, así como establecer el riesgo individual y ayudar a predecir el desenlace o pronóstico. Asimismo, permite determinar el abordaje terapéutico.

Tratamiento

El tratamiento depende, entre otros factores, del estadio de la enfermedad y del estado general del paciente. Del mismo modo, depende del tipo de LNH y su comportamiento. Puede consistir en quimioterapia, radioterapia, uso de medicamentos con blancos moleculares, trasplante de médula o una combinación de estos tipos de tratamiento.