Instituto de Oncología

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Quimioterapia

La quimioterapia consiste en un tratamiento que utiliza drogas que destruyen las células cancerígenas, detienen o enlentecen su crecimiento. Dependiendo de varios factores, este tratamiento puede curar o controlar el cáncer o ayudar a disminuir la sintomatología secundaria al mismo. Dado que la quimioterapia ataca células de rápida división y crecimiento, células sanas de la sangre o tubo digestivo o pelo pueden verse afectadas conjuntamente a las células cancerosas. El daño provocado a células no cancerosas de rápido crecimiento puede ocasionar que experimente efectos adversos durante y/o después del tratamiento. Sin embargo su equipo tratante puede sugerirle estrategias para minimizar y controlar dichos eventos o ajustar la dosis de las drogas según lo necesario. La constante investigación en cáncer está permitiendo el desarrollo día a día de nuevas drogas oncológicas más efectivas y de mejor tolerancia. Entre ellas, existen tratamientos alternativos a la quimioterapia tradicional con blanco especifico en células tumorales de diferentes canceres sin daño a células sanas del organismo.

Nuestro foco particular en el diagnóstico y tratamiento del cáncer confiere al equipo de profesionales del Instituto de Oncologia del Hospital Alemán extensa experiencia en el manejo de esta enfermedad. Es de especial interés para nosotros preservar la calidad de vida del paciente, por lo que médicos y enfermeras realizarán un cuidadoso monitoreo durante y después del tratamiento. Si la quimioterapia forma parte del plan terapéutico, el médico tratante explicará detalladamente el motivo de su elección.

¿Cómo puede ayudar la administración de quimioterapia?

Las razones para incluir quimioterapia en un tratamiento incluyen:

  • Destrucción de cualquier célula cancerosa microscópica que haya podido quedar en su organismo después de cirugía o radioterapia.
  • Disminuir el tamaño tumoral previo a cirugía o radioterapia.
  • Tratamiento de una recurrencia del cáncer o aquel que haya hecho metástasis a alguna otra parte del organismo.
  • Potenciar el efecto del tratamiento radiante.
  • Disminuir la intensidad de los síntomas del cáncer disminuyendo el tamaño de tumores que comprimen alguna estructura del organismo.

Formas de administración de la quimioterapia

La quimioterapia puede administrarse de las siguientes formas:

  • Endovenosa: la droga es administrada en su vena a través de un delgado tubo llamado catéter.
  • Oral: en forma de tabletas, pastillas o capsulas que pueden tragarse.
  • Subcutánea: la droga es administrada a través de una inyección en la piel
  • Tópica: la droga se aplica directamente sobre la piel.
  • Intra-hepática: la droga es administrada directamente en la arteria hepática que transporta la sangre directamente al hígado.
  • Intraperitoneal: la droga es administrada directamente en la cavidad abdominal.
  • Intratecal: la droga es administrada en el espacio existente entre el tejido que recubre el cerebro y la medula espinal.

Si se recibe la quimioterapia en forma endovenosa, el médico puede recomendar la colocación de un catéter especial llamado port-a-cath en la pared torácica por debajo de la piel. Puede permanecer por períodos prolongados para una fácil administración directa de la droga a la circulación a través del mismo. Si el equipo tratante considera apropiado colocar este tipo de dispositivo, el médico le explicará al paciente en forma detallada el proceso de colocación, su cuidado y potenciales beneficios y riesgos.

Dado que la quimioterapia destruye no sólo las células cancerosas que se multiplican con rapidez sino también las células sanas, esto puede causar efectos secundarios, que con frecuencia mejoran o desaparecen una vez finalizada la quimioterapia. Los efectos secundarios varían de una persona a otra, aún entre personas que reciben el mismo tratamiento. Algunas personas tienen pocos efectos secundarios mientras que otras tienen más. El efecto secundario más común es la fatiga, por lo que se recomienda acudir acompañado el día del tratamiento y reservar tiempo para descansar el día de la aplicación y cuantos días considere necesarios.

Los efectos secundarios más frecuentes son:

  • Cansancio
  • Falta de apetito
  • Naúseas
  • Vómitos
  • Disminución de las defensas
  • Anemia: disminución de la cantidad de glóbulos rojos. Dado que son los encargados de transportar oxígenos a todo el cuerpo, la anemia puede provocar cansancio, mareos y dificultad para respirar entre otros síntomas. El equipo tratante controlará periódicamente la cantidad de glóbulos rojos a través de un laboratorio que realizará con una frecuencia determinada según el tipo de droga que reciba y su tolerancia.
  • Caída del cabello
  • Diarrea o constipación
  • Llagas en la boca

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