Este año, la Organización Mundial de la Salud impulsa la campaña “De las comunidades a las aulas”, con el objetivo de reforzar la importancia de la detección temprana de las dificultades auditivas en niños y niñas, y su impacto directo en el aprendizaje y el desarrollo del lenguaje.
El Dr. Julián Omelaczuk, fonoaudiólogo del Hospital, explica que existen dos momentos clave para evaluar la audición en la infancia:
“Estos controles son fundamentales porque permiten identificar dificultades auditivas antes de que impacten en el desarrollo del lenguaje y el aprendizaje”.
Muchas veces son los propios padres quienes detectan los primeros signos de alerta. Situaciones como que el niño escuche la televisión con el volumen muy alto, o que pida que le repitan lo que se le dice, son algunos.
“La palabra de los padres es muy importante. Ellos conviven con el niño todos los días y pueden notar cambios en su comportamiento”, explica Julián.
La evaluación auditiva es un procedimiento rápido y no invasivo. En los bebés se realizan pruebas objetivas, en las que los equipos registran la respuesta del sistema auditivo sin que el niño tenga que participar activamente. A medida que el niño crece, se incorporan pruebas comportamentales, que permiten evaluar cómo responde a diferentes estímulos sonoros.
Detectar y tratar a tiempo cualquier dificultad auditiva es clave, ya que la audición tiene un papel central en el desarrollo del lenguaje y en el proceso de aprendizaje.
“Aprendemos a leer y escribir a partir de lo que escuchamos”
Desde el Hospital nos sumamos a la campaña de la OMS que invita a fortalecer el cuidado de la audición desde el entorno cotidiano, la familia, la comunidad y el sistema de salud, hasta el ámbito escolar.