octubre 2026

Prevención del ACV

El accidente cerebrovascular (ACV) puede ocurrir de manera repentina, pero adoptar hábitos saludables y controlar los factores de riesgo ayuda a reducir las posibilidades de que suceda. El jefe de Neurología, Alejandro Caride, explica que la prevención comienza en el día a día, con una alimentación equilibrada, actividad física y el cuidado de la salud cardiovascular.

Prevención del ACV

¿Qué hábitos ayudan a prevenirlo?

🏃 Mantenerse en movimiento
Realizar actividad física de manera regular es fundamental. Como objetivo general, se recomienda incorporar al menos 30 minutos de actividad física por día, adaptada a las posibilidades y condiciones de cada persona.
Evitar el sedentarismo y buscar oportunidades para moverse durante la jornada también contribuye a cuidar la salud.

🥦 Elegir una alimentación equilibrada
Una alimentación variada, basada en alimentos frescos y de calidad, es parte de la prevención. Se recomienda incorporar vegetales y frutas de estación, hidratos de carbono y proteínas.

🍔 Reducir el consumo de ultraprocesados
Contribuir a mantener hábitos saludables. La clave está en priorizar alimentos frescos y variados y evitar que los ultraprocesados sean la base de la alimentación.

Reconocer las señales también es prevenir
Algunos de los signos que pueden aparecer de manera repentina son

  • Falta de sensación o parálisis en la cara, brazo o pierna.
  • Dificultad para hablar o comprender
  • Alteración de la visión
  • Pérdida de equilibrio
  • Dolor de cabeza súbito

Si creés que una persona está sufriendo un ACV, aplicá el método FAST 

  1. F – FACE – CARA: pedile que sonría
  2. A – ARMS – BRAZOS: pedile que levante los brazos
  3. S – SPEECH – HABLA: pedile que diga una frase sencilla
  4. T – TIME – TIEMPO: cada minuto cuenta, llamá a emergencias

Las primeras horas son determinantes: existe una ventana de aproximadamente 4 horas y media en la que determinados tratamientos pueden ser posibles, por lo que actuar rápidamente puede marcar una diferencia en la evolución y en las posibles secuelas.

La prevención empieza mucho antes de que aparezcan los síntomas: incorporar hábitos saludables y conocer las señales de alarma permite cuidar la salud y actuar a tiempo cuando más importa.