El accidente cerebrovascular (ACV) puede ocurrir de manera repentina, pero adoptar hábitos saludables y controlar los factores de riesgo ayuda a reducir las posibilidades de que suceda. El jefe de Neurología, Alejandro Caride, explica que la prevención comienza en el día a día, con una alimentación equilibrada, actividad física y el cuidado de la salud cardiovascular.
¿Qué hábitos ayudan a prevenirlo?
🏃 Mantenerse en movimiento
Realizar actividad física de manera regular es fundamental. Como objetivo general, se recomienda incorporar al menos 30 minutos de actividad física por día, adaptada a las posibilidades y condiciones de cada persona.
Evitar el sedentarismo y buscar oportunidades para moverse durante la jornada también contribuye a cuidar la salud.
🥦 Elegir una alimentación equilibrada
Una alimentación variada, basada en alimentos frescos y de calidad, es parte de la prevención. Se recomienda incorporar vegetales y frutas de estación, hidratos de carbono y proteínas.
🍔 Reducir el consumo de ultraprocesados
Contribuir a mantener hábitos saludables. La clave está en priorizar alimentos frescos y variados y evitar que los ultraprocesados sean la base de la alimentación.
Reconocer las señales también es prevenir
Algunos de los signos que pueden aparecer de manera repentina son
Si creés que una persona está sufriendo un ACV, aplicá el método FAST
Las primeras horas son determinantes: existe una ventana de aproximadamente 4 horas y media en la que determinados tratamientos pueden ser posibles, por lo que actuar rápidamente puede marcar una diferencia en la evolución y en las posibles secuelas.
La prevención empieza mucho antes de que aparezcan los síntomas: incorporar hábitos saludables y conocer las señales de alarma permite cuidar la salud y actuar a tiempo cuando más importa.