octubre 2021

Prevengamos el Cáncer de Mama

Prevengamos el Cáncer de Mama

Dra. María Paz Dallochio, Ginecóloga especialista en Patología Mamaria del Hospital Alemán.

El Cáncer de Mama es el más frecuente en la mujer. La seriedad y su pronóstico se encuentra fuertemente influenciado por la extensión del mismo al momento del diagnóstico.

De acuerdo al tamaño del tumor, al compromiso de los ganglios linfáticos de la axila, y de la presencia o no de metástasis, se determina el estadío de la enfermedad, siendo el grado 1 el más temprano y el 4 el más avanzado.

Los estadíos tempranos del cáncer mamario no suelen presentar sintomatología. Por eso, la importancia de realizar controles periódicos. El síntoma más común y detectable es cuando el nódulo creció a un tamaño tal que se puede palpar.

Otros síntomas menos frecuentes son:

  • Cambios en la forma y/o el tamaño de la mama (enrojecimiento, retracción de la piel).
  • Secreción por el pezón, retracción o inversión del pezón.

Hasta hoy, no existe la fórmula que garantice la prevención del desarrollo del Cáncer de Mama. Por esta razón, hay que disminuir aquellos factores que implican un riesgo.

Dentro de los factores de riesgo conocidos, los más importantes no son modificables. Así, es fundamental tenerlos en cuenta, a fin de saber cuándo controlarse:

  • A partir de los 30 años hay un marcado incremento de la incidencia, que continúa aumentando en forma constante y proporcional con la edad. Se aconseja a partir de dicha edad, establecer una modalidad de controles periódicos con el profesional de cabecera.
  • 1 de cada 5 mujeres que desarrollan Cáncer de Mama tienen antecedentes familiares, especialmente de primer grado (madre, hermana o hija). De tener historia familiar previa, se debe realizar una consulta temprana.

En menor medida, factores relacionados a las hormonas reproductivas, como la edad al primer embarazo, edad de la primer menstruación y menopausia tardía, y/o contar con mucha densidad mamaria, tampoco son fácilmente modificables.

Sin embargo, la obesidad (especialmente luego de la menopausia), el consumo excesivo de alcohol, el mal uso de tratamientos hormonales de reemplazo en la menopausia y el sedentarismo, son factores influyentes sobre los cuales uno debe actuar para mejorar su calidad de vida y lograr una mejor prevención.

El hallazgo y la pronta consulta ante la presencia de cambios en las mamas, permite un diagnóstico temprano, brindando una mejor oportunidad de tratamiento. Por ello, es importante realizar controles periódicos, incluso al no presentar síntomas ni percibir alteraciones que la ameriten.

La mamografía demostró ser el procedimiento más efectivo en la detección temprana del Cáncer de Mama, permitiendo diagnosticarlo incluso años antes de que aparezcan síntomas.

Esto posibilita maximizar el éxito en el tratamiento. A la vez, este estudio suele complementarse con una Ecografía Mamaria, que permite evaluar con mayor precisión lesiones sólidas y quistes.

Sobre este punto, hay que destacar también el autoexamen mamario. Este no presenta mayores dificultades y cualquiera puede hacerlo con una adecuada instrucción de su médico de cabecera.

Consiste en inspeccionar de forma periódica las mamas en busca de alteraciones en la piel (enrojecimiento, engrosamiento, piel de naranja, etc.), la forma, el tamaño y la simetría. A su vez, consiste en palpar las mamas y las axilas para identificar la presencia de nódulos, su forma, textura y localización.

Si bien el autoexamen no reemplaza los chequeos de rutina, es fundamental incorporarlo a nuestra cotidianeidad, ya que la autodetección de una anomalía permite la consulta y detección temprana, maximizando las posibilidades de curación exitosa.

Si se ha pasado un tiempo considerable desde el último chequeo, o se ha detectado un bulto u otros cambios en las mamas, se debe visitar a un médico de cabecera.

Para tener una consulta en el Hospital Alemán, reservá un turno a través del Portal o APP, seleccionando la especialidad “Ginecología” y/o “Patología Mamaria”.