Cada 6 de mayo se conmemora el Día Mundial del Asma, una campaña impulsada por la Iniciativa Global por el Asma, que busca concientizar sobre la importancia del diagnóstico temprano, el tratamiento adecuado y el acceso a terapias que permitan controlar la enfermedad.
El neumonólogo Gonzalo Castaño explica que el asma es una enfermedad respiratoria crónica que, aunque no tiene cura definitiva, puede mantenerse controlada con seguimiento médico y tratamiento adecuado. Una persona con asma controlada puede realizar sus actividades habituales sin síntomas, sin crisis y con un correcto funcionamiento pulmonar. Sin embargo, muchos pacientes naturalizan ciertas molestias y retrasan la consulta.
Síntomas
Gonzalo destaca que reconocer estos signos a tiempo es clave para evitar complicaciones y mejorar la calidad de vida.
Además, existen factores ambientales que pueden agravar el cuadro asmático, como la humedad, el polvo y el humo. Actualmente también se observa un aumento de casos relacionado con cambios en el estilo de vida moderno, especialmente en niños que crecen en ambientes cerrados y con menor exposición ambiental durante los primeros años de vida.
Uno de los aspectos centrales en el tratamiento del asma es el uso de inhaladores antiinflamatorios. Estos dispositivos contienen corticosteroides que ayudan a reducir la inflamación de las vías respiratorias, disminuyendo el riesgo de crisis y de complicaciones prevenibles. En este contexto, desde GINA (Iniciativa Global por el Asma) remarcan la necesidad urgente de garantizar el acceso a estos tratamientos para todas las personas con asma.
Los profesionales también advierten que uno de los errores más frecuentes es la técnica incorrecta en el uso del inhalador. Para que el medicamento sea efectivo, se recomienda:
“Que el asma no te limite”, concluye el neumonólogo. Y agrega que, cuando el paciente toma conciencia de su condición y realiza el tratamiento adecuado, logra sentirse mucho mejor y ganar calidad de vida.