En un contexto donde la microbiota intestinal es tendencia, surge una pregunta cada vez más frecuente: ¿Existe una única forma correcta de alimentarse?
“La microbiota es única en cada persona”
La Dra. Sofía Navar, especialista en Intestino Delgado, Celiaquía y Microbiota del Instituto de Enfermedades Digestivas, explica que es el conjunto de microorganismos que habita en el intestino y cumple un rol fundamental en la digestión, el sistema inmune y la salud general.
“Cuando comemos, también alimentamos a nuestras bacterias”.
Resume un concepto central: la alimentación no solo impacta en el cuerpo, sino también en la microbiota, modulando su equilibrio.
En este proceso, la fibra tiene un rol clave. Al llegar al colon, es fermentada por las bacterias intestinales y produce sustancias beneficiosas que
Sin embargo, no todas las personas responden igual a los mismos alimentos. “La dieta es uno de los factores más importantes que modulan la microbiota”, señala Sofía, pero su efecto varía según cada individuo. Una misma alimentación puede resultar adecuada para alguien y generar molestias en otra persona.
Por eso, hoy el enfoque está puesto en la personalización. Más que seguir reglas generales, se busca identificar qué alimentos generan bienestar y cuáles pueden producir síntomas, evitando restricciones innecesarias.
La variedad es importante. Las dietas restrictivas o repetitivas pueden afectar la diversidad de la microbiota y no resultar beneficiosas a largo plazo. Por eso, la clave es:

Si bien importa qué comemos, también influye cómo lo hacemos. Comer rápido, con estrés o sin horarios regulares puede dificultar la digestión y favorecer molestias gastrointestinales.
Ante síntomas como distensión abdominal, dolor, diarrea o constipación persistente, es importante consultar en el Instituto de Enfermedades Digestivas. Una evaluación adecuada permite orientar la alimentación según las necesidades de cada persona.
Cuidar la microbiota también es cuidar la salud 🦠
Desde el Hospital, promovemos una alimentación basada en la evidencia y adaptada a cada paciente, entendiendo que no existe una única dieta, sino múltiples formas de alimentarse bien.