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¿Cómo cuidar la mandíbula, una articulación única?

Dr. Edgardo Agostinelli - Jefe del Servicio de Cirugía y Traumatología Buco Maxilo Facial 

 

Decir que alguien tenía «los dientes apretados» describe algo de lo que pasa en el cuerpo de una persona que pasa un momento de fuerte tensión. Claro que, cuando deja de ser circunstancial y se convierte en un hábito, esa actitud puede enfermar la articulación de la mandíbula, lo que se nota por síntomas como el dolor en los músculos masticatorios o ruidos tipo «clic» al abrir la boca. Este síndrome se llama patología de la articulación témporo-mandibular, y tiene bastante que ver con el estrés, que suele causar la repetición de hábitos perjudiciales como el mordisqueo de labios o el mismo «apretamiento dentario» (denominado médicamente bruxismo). «Hoy es un trastorno más común que hace 10 años: vemos varias consultas por semana», señala el doctor Edgardo Agostinelli, jefe del Servicio de Cirugía, Traumatología Buco Máxilo Facial del Hospital Alemán.

El médico explica que esta patología afecta más mujeres que a hombres, en una proporción de 4 a 1, y que suele aparecer entre «la segunda y la quinta década de vida». «También pueden sufrirla niños y ancianos, pero con menor frecuencia», agrega.

«El primer síntoma suele ser el dolor de oídos o de la zona que los rodea -describe Agostinelli-, por lo que mucha gente consulta primero con el otorrinolaringólogo. Este, al comprobar que en el oído no hay nada, la refiere a nuestro Servicio». También es importante escucharse, porque cuando la articulación de la mandíbula hace ruido al moverse, «en realidad ya está informando que hay una alteración posicional en el menisco«, profundiza el especialista.

El doctor Agostinelli explica que, cuando en el Servicio inician la historia clínica de un paciente, «no pasamos por alto ninguno de los temas afectivos y sociales de la persona, al mismo tiempo que evaluamos objetivamente todos los músculos de la mandíbula». También utilizan radiografías -convencionales y panorámicas- y resonancias magnéticas, todos estudios complementarios que «apuntalan esa evaluación, para llegar a un correcto y diagnóstico y tratamiento».

Cuidando el mentón

En los chicos, una de las causas más frecuentes de la aparición de la patología de la articulación témporo-mandibular es la de golpearse el mentón. «Estos golpes pueden no ser tan ‘inocentes’ como se cree, y por eso es muy importante estudiarlos -destaca el doctor Agostinelli-. Pueden afectar el cóndilo de la mandíbula, que es el centro de crecimiento de esa zona; lo central del tratamiento es evitar que el chico tenga después falta de desarrollo mandíbular o una asimetría facial». En esa línea es que en el Hospital, a diferencia de otros centros de salud, los pediatras trabajan coordinadamente con el Servicio de Cirugía, Traumatología Buco Máxilo Facial y están alertas para detectar este tipo de problemas en sus pacientes menudos.

Tanto en chicos como en adultos, el tratamiento para la patología de la articulación témporo-mandibular se inicia -en los casos más leves- con la toma de analgésicos y antiinflamatorios, además de la aplicación de kinesiología sobre los músculos de la masticación y la cintura escapular (que se realizan en el área de Medicina Física y Rehabilitación). En casos más avanzados de la enfermedad se utilizan con buenos resultados procedimientos ortopédicos, que son distintos dispositivos -en general removibles– que se colocan «en la boca con la función de reubicar adecuadamente las estructuras que componen la articulación de la mandíbula, durante unos 90 días«, detalla Agostinelli. Para corregir casos de patología más complicados, se recurre a la cirugía especializada, aunque, «por lo menos en nuestra experiencia -dice el médico-, la gran mayoría de los pacientes mejora con los tratamientos no quirúrgicos que implementamos».

En todo caso, no hay que olvidar que la mandíbula es una parte de la anatomía humana sometida a cientos de movimientos por día. Estar alerta ante molestias que aparecen allí permite actuar a tiempo, buscando las causas del gesto de los dientes apretados.


Claves de la patología de la articulación mandibular:

  • Hábitos: mordisqueo de labios o carrillos, bruxismo.
  • Golpes en el mentón.
  • Dolor (o zumbidos) de oídos.
  • Dolores de cabeza frecuentes (de un solo lado de la cara)
  • Ruidos tipo clic al mover la mandíbula.
  • Sensación de traba al abrir la boca.