Docencia e Investigación

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Residencias Médicas

Es nuestro deber destacar los esfuerzos económicos que el Hospital realizó y realiza para hacer factible esta realidad. Las autoridades han comprendido que tal esfuerzo, redunda en el prestigio del Hospital.

Los elementos que se conjugan para poder efectuar esta experiencia son varios: El Hospital debe disponer de consultorios externos; historia clínica en lo posible única y archivo central; laboratorio; departamento de imágenes; anatomía patológica; biblioteca; ambientes de estar para los residentes que sean adecuados, confortables, agradables y cerca de los enfermos para hacer cómoda y grata la permanencia en los mismos. Los Jefes de Servicio y los médicos de planta deben estar perfectamente compenetrados y convencidos del sistema y poner la aptitud mental adecuada para este tipo de enseñanza, ya que será el eje por el que girará todo el sistema. Deben tener dedicación completa para poder brindarse permanentemente a la consulta del residente y para poder supervisar sus actividades.

El servicio deberá actuar las 24 horas del día; tener equipos organizados en las distintas sub-especialidades; desarrollar ejercicios anátomo-clínicos; ateneos con la participación del Jefe del servicio y los médicos de planta; en las especialidades quirúrgicas deberán efectuar un mínimo de intervenciones quirúrgicas como ayudantes y cirujanos; concurrencia a consultorio externo con la supervisión de médicos de planta. La mayoría de estos requisitos fijados por el ya desaparecido CONAREME, son cumplidos en este Hospital con la intención que la residencia cumpla los objetivos docentes y no sea una escondida mano de obra no reconocida.

Muchos son los graduados que anualmente se presentan para cubrir las pocas plazas de residencia que se ofrecen. Una reflexión surge de inmediato ¿cómo las autoridades nacionales y universitarias no toman las medidas para que todos los graduados puedan acceder a las mismas? Sin lugar a dudas un criterioso y serio estudio sobre el número de graduados que necesita el país, al mismo tiempo que la implementación del número de vacantes necesarias para residentes son las conclusiones que claramente surgen. ¿Cuál ha sido y cuál es la responsabilidad de nuestro Hospital ante esta situación?

Creemos que es la de determinar el número de residencias necesarias y posibles para asegurar una correcta instrucción de los residentes y una clara y transparente metodología para seleccionar a los que se hagan acreedores a las vacantes existentes. Ya se ha hecho una costumbre que aquellos médicos que completan el programa de residencia continúen teniendo una relación estrecha con el Hospital y con los servicios en los que se calificaron. Ellos son, en principio, la reserva de donde el Hospital, ante la eventual necesidad de ampliar su plantel de médicos, conseguirá los colegas que irán renovando progresivamente el staff de los servicios.

Ac. Prof. Dr. Juan Ghirlanda
Miembro Titular de la H. Academia Nacional de Medicina
Prof. Titular Emérito de Urología de la UBA
Jefe del Departamento de Docencia e Investigación
Consultor del Servicio de Urología del Hospital Alemán