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El control: la clave para prevenir la degeneración macular relacionada con la edad

Dr. Marcelo Osvaldo Valeiras - Servicio de Oftalmología 

 

La degeneración macular relacionada con la edad (DMRE) es una enfermedad degenerativa que afecta la mácula, un área específica de la retina, con el correr de los años. Al ser tan frecuente, para simplificar erróneamente se la denomina maculopatía, pero ésta puede tener infinitos orígenes y generarse en cualquier edad.

Hay dos tipos de DMRE, la seca y la húmeda. La segunda es la más agresiva, mientras que la primera es más progresiva en el tiempo. Es fundamental diferenciarlas para poder realizar un tratamiento adecuado.

¿Por qué se produce?

Si bien hay múltiples teorías sobre los orígenes, el principal factor es la edad. La degeneración del tejido retinal se asocia al paso de los años.

¿Cuáles son los principales síntomas?

Los síntomas más importantes son:

  • La visión deformada, denominada metamorfopsia. Lo más característico es que al mirar una línea recta se ve como si fuese ondulada.
  • Dificultades en la lectura o en la visión cercana, ya que hay determinadas zonas de la retina que se van atrofiando.

Prevención

Generalmente el riesgo de sufrir una DMRE aumenta luego de los 65 años, por lo que resulta fundamental realizarse un fondo de ojo luego de los 50, con el objetivo de prevenir esta enfermedad.

La única forma de poder hacer un diagnóstico temprano de esta patología es a través del examen de la retina con pupila dilatada.

En caso de notar alguna alteración, el oftalmólogo le sugerirá profundizar con estudios complementarios.

Hábitos saludables

Existen hábitos saludables para disminuir el riesgo de sufrir una DMRE:

  • No fumar
  • Tener un consumo lógico de alcohol
  • Mantener una dieta variada, rica en omega 3.

Tratamiento

Primero hay que detectar cuál de las dos DMRE es la que está afectando al paciente. Si es la de tipo seca, lo que hay que observar es la progresión. Actualmente se pueden dar complejos vitamínicos para que esa progresión se mantenga seca y no avance hacia la forma húmeda.

Si la DMRE es húmeda, existen drogas específicas a nivel intraocular que se pueden aplicar para mantener la retina en el mejor estado posible durante la mayor cantidad de tiempo en que se pueda.

Ambos son tratamientos de mantenimiento, es decir, tienen el objetivo de mantener la visión que el paciente tiene e incluso inicialmente mejorarla, pero no son curativos. Allí radica la importancia de la prevención.

Cuanto mejor sea el estadio inicial con el que el paciente ingresa a la consulta, mejor va a ser el resultado al final.