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Mitos y verdades de la Hipertensión Arterial

Dr. Alejandro García Aguirre - Servicio de Cardiología 

El Dr. García Aguirre, del Servicio de Cardiología del Hospital Alemán, repasa las principales dudas de los pacientes acerca de la presión arterial alta.

“Mi hipertensión es nerviosa”

Mito. En el 95% de los casos la hipertensión arterial es primaria, es decir, no se identifica ninguna causa. Puede ser provocada por un desorden, en el cual ejercen influencia los antecedentes familiares, la vida sedentaria, la ingesta de sal, el ambiente y el stress. Por lo tanto, la hipertensión es una enfermedad, no es producto simplemente de los nervios. Muchas personas nerviosas no son hipertensas.
El otro tipo de hipertensión es la secundaria, la cual es causada por otras enfermedades, pero sólo representa solo el 5% de los casos.

“El dolor de cabeza es uno de los principales síntomas”

Mito. Habitualmente hay tres síntomas que preocupan a los pacientes.

1) El dolor de cabeza
2) La hemorragia conjuntival (el ojo rojo)
3) El sangrado de la nariz.

La realidad es que esos síntomas sólo se dan en el 6% de los casos de hipertensión. Dentro de este porcentaje, lo más habitual es sufrir un dolor de nuca, con irritabilidad e inestabilidad.

Entonces, si solo el 6% de los pacientes tiene dolor de cabeza, y un 40% de los pacientes mayores de 45 años tiene hipertensión arterial, no debemos sobredimensionar este síntoma. Lo que hay que hacer es controlar periódicamente la presión arterial.

En cuanto al sangrado nasal y a la hemorragia conjuntival, si bien los pacientes hipertensos son más propensos, no significa que porque me sangre la nariz deba salir inmediatamente a tomarme la presión. Muchos pacientes se apresuran y no tienen en cuenta que en numerosas ocasiones el sangrado se produce por otras causas.

“Sólo puedo tener hipertensión después de los 40 años”

Mito. Si bien la incidencia es mayor después de los 40 años, las estadísticas indican que cada vez hay más jóvenes que sufren hipertensión arterial (4%).

“Si tomo medicamentos para la presión voy a tener dificultades sexuales”

Verdad. Todos los medicamentos para la presión arterial producen un déficit eréctil en menor o mayor grado, en especial los diuréticos. El paciente hipertenso tiene una presión de erección, y cuando el medicamento la disminuye, baja su erección. Luego comienza a jugar el aspecto psicológico, la persona piensa “antes no tenía la misma fuerza de erección que ahora, es el medicamento” y se agravan los problemas.

“Si hago dieta sana y ejercicio puedo mejorar mi hipertensión”

Verdad. Para mejorar la hipertensión se debe seguir un régimen higiénico dietético: comer despacio, comida liviana, baja en sal y en calorías. También hay que hacer ejercicio aeróbico liviano como caminatas, bicicleta, o trote suave, siempre teniendo en cuenta el paciente y su peso. Es preferible hacer un ejercicio prolongado en tiempo, con una intensidad de baja a moderada. Otros hábitos beneficiosos son no fumar, no tomar alcohol ni café en demasía, no tomar café en demasía, y tratar de evitar situaciones de stress.

“La hipertensión se puede transmitir de generación en generación”

Verdad. Si bien no es correcto decir que la hipertensión es hereditaria, la carga genética es fundamental. Los antecedentes familiares determinan el principal factor de riesgo para tener hipertensión arterial.